Ambiente
“La minería deja daños ambientales a perpetuidad”

Si bien Catamarca ya tiene varias experiencias con minería, todos conocerán el caso de La Alumbrera como emblemático, también de otras mineras más chicas y toda la tendencia desde el gobierno de proponer a Catamarca como una provincia minera, Fiambalá había resistido varias instalaciones de minería en su territorio a lo largo de las últimas décadas, especialmente en los últimos años. Pero este tipo de minería de litio que aparece, como bien decías, en 2016, fue prácticamente una sorpresa de repente ver a la empresa ya instalada en el territorio haciendo exploraciones y con una modalidad que nos era desconocida, que era la minería de litio a través de su extracción a partir de salmuera.
Entonces, como BePe ya hacía más de 35 años en ese momento que venía trabajando en Fiambalá acompañando organizaciones campesinas, empezamos a transitar junto con estas organizaciones este proceso de investigación para conocer esto que se nos mostraba como, por una lado una minería diferente, sustentable, más limpia, siempre mostrando ese contraste con lo que había sido La Alumbrera: una minería a cielo abierto, con uso de cianuro, etc. Después, una minería asociada con la necesidad de minerales fundamentales para la transición hacia una matriz energética limpia. Sabemos que hablan de que el litio es el estandarte de la movilidad eléctrica, de los autos eléctricos, y obviamente una visión desde los derechos en los territorios que se nos presentaba como una amenaza a los procesos de resistencia cotidiana de las comunidades campesinas en El Bolsón, sobre todo este recurso tan fundamental que es el agua, pero también en lo ambiental teníamos nuestra duda y en lo social.
Si bien el proceso de minería de litio es diferente a una minería convencional, como de plata, oro, cobre, a través del open pit; la minería de litio usa muchísima cantidad de agua, por lo menos 2 millones de litros de agua por tonelada de litio, mínimo. Produce un grave impacto ambiental. Este agua se extrae de unos ecosistemas muy particulares que son, como dice el informe, las Lagunas Altoandinas de Catamarca, que son ecosistemas muy frágiles de un equilibrio impecable con mínima cantidad de agua pero que depende de la estacionalidad de los deshielos de la Cordillera. Está en la base de la cordillera, en suelos arenosos, salinos, y el informe detalla muy bien todos los impactos ambientales que tienen que ver con el desecamiento de la base del nivel freático de las lagunas, la mezcla de agua dulce y salada y la contaminación cruzada, el uso de químicos en el agua, hasta inclusive el impacto que genera a nivel global la afectación y la desaparición de lagunas que están protegidas por ser humedales de importancia internacional, no solo en conservación de agua fósil sino también por su acción en cuanto a ser sumideros de dióxido de carbono, todo el impacto que extraer agua subterránea a la superficie, el producir nubes en relación con los gases de efecto invernadero.
El informe analiza muy bien desde la escala global, regional, el desecamiento posible de las lagunas, porque son tres lagunas interconectadas, la afectación a la vega que es la zona donde hay flora y fauna local, hasta los impactos a nivel regional e internacional, global, y ni hablar de la afectación a la fuente, una de las fuentes de agua que usan los vecinos en la zona de Fiambalá para la producción de sus alimentos y de productos que comercializan también a nivel regional. Es una de las zonas con mayor biodiversidad de especies cultivadas en la zona de Catamarca y el NOA, porque hay un gran trabajo de conservación de semillas, nativas, cultivo de la vid y una gran cantidad de técnicas tradicionales de cultivo en una zona desértica. Aparte todo esto lo que tiene que ver con sostener practicas de resiliencia climática. Si estamos atacando la fuente de agua que sostiene la vida campesina de comunidades que están haciéndole frente al cambio climático en esta zona, en estos ambientes de importancia local, regional y global, ya estamos perdiendo muchos saberes en torno a lo que puede ser en el futuro muy necesario sabiendo las consecuencias del cambio climático.
LCV: Esto es todo lo negativo ¿No puede existir algo positivo? ¿Da puestos de trabajo o esto es también una mentira de la empresa porque los puestos de trabajo con pocos? ¿Se puede regenerar? ¿Hay alguna forma de combinar, que esto funcione sin hacer tanto mal?
-Una cosa que dicen todos los impactos ambientales que he leído de minería, inclusive de la de litio, que es algo que nadie va a decir, o por lo menos alguien que quiera vender el proyecto, es que todos los impactos de evaluación ambiental que he leído concluyen con que los daños ambientales son a perpetuidad. Son negativos y a perpetuidad. No hay ningún impacto ambiental que diga otra cosa. No hay ningún impacto ambiental de ningún proyecto minero en el mundo que diga que el impacto de la actividad minera puede ser revertido. Ninguno. Eso lo dicen los informes, no lo digo yo. Nuestra postura obviamente es en contra de sacrificar la vida y un ambiente para salvar la economía y por ejemplo los dólares que necesita el país por su deuda internacional, etc. A nivel local tampoco hay ejemplos de minería trasnacional que hayan desarrollado un pueblo en lo que significa cantidad de puestos de trabajo. Este proyecto minero en particular emplea en su momento de mayor requerimiento, de mayor demanda laboral, alrededor de 23 personas. Estamos hablando en una zona en la que la organización con la que nosotros trabajamos, ACAMPA, Asociación de Campesinos del Abaucán, nuclea más de 60 familias que viven de la agricultura. Es también un poco tramposo esto de pensar que estas comunidades campesinas requieren de la industrialización para su desarrollo local, porque de hecho, una de las cosas que nos ha llamado más la atención durante la pandemia, en realidad no nos ha llamado la atención porque lo esperábamos, porque es algo que venimos trabajando hace años, pero creo que en todos los lugares del país ha habido necesidad de salir a ayudar o a generar planes de contingencia económica para una situación de crisis suscitada por la pandemia, tanto estatal a nivel nacional con los planes como el IFE, como el ATP; meterle plata a los proyectos productivos y las actividades económicas para que se sostengan. BePe tuvo la necesidad de hacer eso, de hecho, con las comunidades de artesanos urbanos que acompaña, acá en la ciudad Capital; y se le ofreció a la comunidad campesina de Fiambalá ayudarlos de la misma forma, lo mismo que otras comunidades campesinas de los interiores de la provincia, y en ambos casos nos pasó lo mismo, nos dijeron “nosotros no necesitamos, nosotros tenemos alimentos, tenemos las formas y medios para seguir haciendo lo que hacemos”. Inclusive durante la pandemia siguieron construyendo su sede. Están haciendo un gran salón al lado de la radio comunitaria que tienen, y lo hicieron a lo largo de la pandemia sin requerir de ninguna de estas ayudas que en los centros urbanos fueron tan necesarias. Entonces, podríamos plantearnos acerca de la necesidad que tiene un pueblo que se sostiene de esta forma, de hacer un cambio hacia una matriz extractiva, mal llamada productiva, basada en un modelo transnacional, como que los beneficios van a ir hacia afuera siempre, va a seguir sosteniendo este nivel de desigualdad.
LCV: ATE está planteando que la extracción es necesaria y que la industrialización tiene que quedar en la región ¿Vos qué pensas sobre esta propuesta?
-Justamente lo que pasa es eso, la realidad en los territorios que son atravesados por la minería, y generalmente son trasnacionales porque, como te digo, la minería en Argentina, sobre todo estos recursos estratégicos, tienen que hacerse por ley de la mano de empresas extranjeras, responden siempre a las pulsaciones del mercado internacional, y cada vez más a los mercados financieros y militares, no así a los mercados industriales. Es más, de hecho el litio hoy está tomando ese impulso por su valoración en bolsa como bien estratégico vinculado al cambio de matriz eléctrica de movilidad. Porque ahora las grandes automotrices tienen que hacer, por todos estos convenios que los países firman, el cambio hacia vehículos eléctricos.
Después los proyectos, obvio, se van. En el territorio provincial está plagado de esas mínimas abandonadas, al lado del salar de la mina de litio, del Salar del Hombre Muerto hay una mina re interesante también, Incahuasi, que es un pueblo prácticamente abandonado también en la década del ’40, una mina de oro que estuvo ahí; y te puedo mencionar muchísimas que han sido pueblos fantasmas. Lo peor que pasa es que las poblaciones después no se pueden sostener porque están vinculadas a la minería y aparte no se pueden sostener porque secan las fuentes de agua. Mina Dal tiene la suerte de estar en el cerro Ancasti que por suerte junta todas las lluvias que vienen de los vientos del este, pero en el oeste provincial que es extremadamente seco eso es así.
Después junto a la nacionalización es muy interesante porque cuando se habla de industrialización hay que tener en cuenta cuáles son los productos finales que se pueden obtener de litio. Argentina hoy está exportando litio en forma de carbonato, que en realidad es el primer producto que sale del proceso inicial que se da en la mina, una vez que se evapora el agua y se lo trata, entre otras cosas, con cloro, pero también con químicos un poco más complejos. Es decir que estamos exportando materia prima, lisa y llanamente. La segunda instancia de industrialización del litio que podría ser posible o se plantea como posible son las baterías. Hay un lugar intermedio que son los módulos para baterías, que son como unos packs que van adentro de las baterías. En general cuando se plantea una industrialización nacional del litio no se va más allá de las baterías. Hasta el día de hoy nadie plantea un auto eléctrico o hacer toda una computadora hecha íntegramente en Argentina, o un celular hecho íntegramente en Argentina. Eso pasa porque los minerales que son necesarios para hacer ese tipo de productos, desde un teléfono hasta un auto, son tan raros y tan escasos que China principalmente, pero también algunas empresas canadienses, norteamericanas, alemanas y australianas, ya tienen el monopolio, por ejemplo, de cobalto, de coltán; minerales que son fundamentales para hacer ese tipo de tecnología.
Argentina no tiene el acceso a esos minerales, entonces lo único que nos queda es industrializar las baterías. Bolivia, por ejemplo, tiene producción de baterías. Sin embargo, el impacto que puede generar a nivel laboral y económico la producción de batería, no estaría demandando gran cantidad de trabajo. No podemos pensar que eso puede llegar a generar una cantidad de trabajo al punto de ser una solución al mediano plazo en términos laborales.
LCV: Internamente para lo que son las comunidades no tiene justificativo. Lo que ellos siempre te dicen, y que me lo dicen a mí, es “bueno, pero vos tenés celular”. Yo por mí no tendría celular pero lo cierto es que lo que se plantea es como que el mundo va hacia la interconectividad, el celular, la computadora, la tablet, y esto va a ser cada vez más necesario ¿Esto justifica o no?
-Es una contradicción muy fuerte lo que nos pasa, sobre todo frente a esta pandemia. No sé cuanta gente hemos dado clases virtuales, hemos mantenido el contacto con nuestros vínculos más queridos a través de estas tecnologías. En una charla técnica que hizo la Secretaria de Minería, y que quiso hacer pasar por consulta popular, en un momento una de las personas presentes se para y le dice “¿Usted sabe cuánto cobro yo de sueldo y usted sabe cuántos sueldos míos hace falta para que yo me compre el celular que usted tiene en el bolsillo? ¿Usted sabe cuántas familias tienen celular, tienen computadora?”. Yo me puse a pensar realmente con los costos, con lo que sale cada vez más el celular, y las tecnologías son cada vez más caras, porque eso es algo que también hay que tener en cuenta, si bien está cada vez más masificado el producto, el celular y las computadoras, lo cierto es que cada vez salen más caros. ¿Por qué se encarecen los productos? Porque cada vez necesitamos más procesos extractivos para suplir los productos tecnológicos que compramos. A las comunidades no les llegan los productos.
Esto es claramente un ejemplo, es la visibilización del modelo extractivo, colonial y patriarcal del norte global, entendido como los centros de producción industrial y consumo, sobre los territorios colonizados y patriarcalizados, que vienen a ser consideradas las zonas de sacrificio para mantener los niveles de consumo de ese norte global. En los discursos nacionales o de los sectores que se ponen del lado de la necesidad del litio, no hay un discurso de que esto se hace para traer progreso a las comunidades, esto claramente es el mal menos peor. Ellos necesitan, nosotros le podemos dar, es lo que se postula como lo menos peor, creo yo, de alguna forma.
LCV: En pos del desarrollo de la tecnología estamos cediendo algunos derechos de los habitantes. En cuanto derechos humanos ¿qué dicen?
-Justo lo que mencionas es muy interesante porque analiza un poco todos los problemas que han tenido los gremios durante la pandemia para hacer que las mineras cumplan con las condiciones laborales mínimas para sus empleados, sobre todo en mineras de Salta y Jujuy fue tremendo lo que pasó. Estaban pidiendo condiciones mínimas de que tomen las medidas, salieron, no recuerdo si no fue AOMA, uno de los gremios que nuclea a los obreros de la minería, salió a denunciar las situaciones, las condiciones laborales y de higiene y medidas de seguridad que las mineras no estaban teniendo durante la pandemia. Vos mencionaste lo del cobalto en África, pero no me sorprende, ha pasado en Perú cosas muy similares en los que niños tuvieron que ir a recoger mercurio de la calle con las manos desnudas para cubrir a una empresa minera. A mí no me sorprendería. No voy a decir que sea un hecho pero estamos en un momento en que podemos poner algunos frenos. Esto lo dicen todas las comunidades de la asamblea: cuando las mineras se instalan es muy difícil sacarlas, por eso necesitamos hacer una divulgación máxima de este tipo de casos antes de que las mineras se instalen y empiecen a producir.
LCV: No tenemos tiempo pero me gustaría saber qué significa perspectiva de derechos humanos en este laburo pero nos quedan 3 minutos ¿Podés en 2 minutos aunque sea tirar una síntesis o es imposible?
-No, pero lo único que quiero decir es que en el trabajo tratamos de no ir por lo que las declaraciones de derechos humanos dicen que son los derechos humanos sino por cómo se sienten los derechos en la vida cotidiana de las comunidades en el territorio. Ahí tuvimos la suerte de que las comunidades nos abrieron la cabeza y nos hicieron pensar que más allá de el derecho a la consulta pública, el derecho o el principio precautorio en la ley general del ambiente, hay toda una cantidad de vulneraciones de derechos que tienen que ver con la autodeterminación de los pueblos vulnerados y que tiene que ver con la imposición justamente de un paradigma de progreso y cómo eso vulnera al derecho de los pueblos de decidir acerca de cómo quieren vivir su vida y cómo quieren seguir vinculándose con su ambiente.

Ambiente
Laura Romero, de Vecinos Ciudad Jardín: “Queremos preservar la esencia histórica de Ciudad Jardín que Valenzuela quiere modificar”

Laura Romero, referente vecinal de Ciudad Jardín, expone las preocupaciones y demandas de los vecinos frente al anteproyecto impulsado por el intendente Diego Valenzuela. Romero detalla cómo la propuesta pone en riesgo la identidad y la preservación de esta histórica zona, declarada como área protegida, que es la única Ciudad Jardín en Latinoamérica. A lo largo de la nota, se abordan los posibles impactos del proyecto en el entorno urbano y natural, así como la lucha de los vecinos para preservar el legado cultural y la calidad de vida en el barrio. Además, comparte las dificultades que han enfrentado para ser escuchados en el proceso de participación pública.
LCV: ¿Cuáles son los problemas que está teniendo con el intendente Diego Valenzuela y cuáles son las demandas de ustedes?
Laura Romero:
“Nosotros nos enteramos a mediados de enero que durante diciembre se había enviado un anteproyecto. Se había citado una audiencia pública, pero en un tiempo difícil, el mes de diciembre, es complejo para todos los vecinos. Bueno, nos enteramos a mediados de enero de este anteproyecto, de lo que es el territorio que hoy ocupa el Comando de Patrullas, que es lo que antes era COA, que era la empresa de agua y de cloacas de Ciudad Jardín. Como vos bien dijiste, Alicia es una de las impulsoras, junto con la gente de Patrimonio, de lo que fue la declaración de Ciudad Jardín como un área protegida, porque es un área histórica. Es la única Ciudad Jardín en todo Latinoamérica, es una copia, es una idea que se toma de las ciudades jardín de Inglaterra y, bueno, se impulsó con esa idea.
Entonces, ese predio son 6.500 m² y es lo que conforma el centro cívico y polo cultural, es como un casco histórico de la ciudad, tal cual.
Entonces, de alguna manera empezamos a decir que esto no queríamos que sucediera por una cuestión: primero, ¿cuál era la idea del proyecto? Viviendas, modificar todo lo que sería el código urbano de toda esa manzana, no solo de la parcela. La parcela es la 19C, que es una parcela indivisa, así figura en catastro, con lo cual afectaría, si bien ellos dicen que no, el intendente dice que no, podría afectar en el futuro a todas las instituciones, porque no está dividida, no está parcelada. Bueno, la verdad es que es un riesgo. Y por otro lado, el tema que nosotros queremos mantener y preservar lo que es la identidad.
Esto, la verdad, fue así entre gallos y medianoches. Fue llevado, enviado, se citó una audiencia pública que nunca nos enteramos. Presionamos y ya tuvimos tres situaciones, tres instancias de cambio de fecha de audiencia pública. De hecho, en este momento, muchos de los vecinos que tenemos la audiencia pública no están recibiendo el link, porque es una audiencia que se va a realizar de forma virtual.”
LCV: Para hacer gráfico, ¿esto modificaría la forma? ¿Modificaría la esencia? ¿Qué es lo que modificaría este proyecto, concretamente, más allá del modo de vida, hablo arquitectónicamente?
Laura Romero:
“Exacto. Ciudad Jardín, como te dije, es un área protegida, declarada área protegida, y lo que se pretende con el anteproyecto es modificar toda la manzana 23B, que es toda la manzana que comprende las instituciones. Toda la manzana, o sea, calle Finca Matienzo. Eso significa que la modificación podría modificar el sistema de construcción. Nosotros tenemos una construcción bastante característica en Ciudad Jardín. Está bastante preservada, justamente al ser declarada área protegida.
El tema es que, al modificarse toda la manzana, llevarse las edificaciones a 9 metros, eso puede modificar todo. No se modificaría Ciudad Jardín en sí, sino la manzana, que es una manzana de 22.000 metros cuadrados.”
LCV: Claro, es importante. Pero, además, digo en términos de servicio, si no está preparado todo…
Laura Romero:
“Bueno, digamos, 100 viviendas más, son 200 autos más en esta zona, que es bastante compleja ya para estacionar. ¿Viste cómo son las calles de Ciudad Jardín? Son muy características. Bueno, ahora estaban planteando también modificar el ancho de la avenida Finca, con lo cual robarían, quitarían árboles.
Entonces, la idea es que nosotros estamos pidiendo, como vecinos, que en ese predio se preserve el pulmón de manzana y se genere un espacio de conexión, un parque. El Parque Finca ya tiene nombre, el Parque Finca, como para tener un espacio de recreación, no de contacto de los vecinos, y mantener lo que es la idiosincrasia y la identidad de Ciudad Jardín desde tiempos memorables. O sea, desde que fue fundada, Ciudad Jardín acaba de cumplir 81 años y fue pensada. No es una ciudad que se hizo a medida que se fue poblando, no fue pensada.
Precisa de cómo diagramar, de hacer una ciudad autosuficiente, sustentable, que hoy en el mundo es una idea que está muy vigente. O sea, se está tratando de volver a esa idea de una ciudad donde esté claramente diferenciado lo urbanístico, pero también en contacto con la naturaleza. Y es lo que nosotros estamos pidiendo.”
LCV: ¿Cuál es el próximo paso que van a dar ustedes?
Laura Romero:
“Nosotros ahora estamos en la espera de los mails para la audiencia pública, que es el día 6. La verdad, esto que te comentaba antes, la manera en que lo están enviando, la mayoría de los vecinos oradores, que son los históricos de Ciudad Jardín, que conocen profundamente la problemática, no están recibiendo los mails. Así que estamos trabajando sobre eso hoy. Nos mandaron mal el primer mail, hubo rectificaciones, todo esto el sábado, así que imagínate cómo estamos trabajando sobre eso para que realmente sea transparente, los vecinos puedan expresarse y ser escuchados, porque la idea es que nos escuchen.”
Ambiente
Progreso y litio ¿el fin de un sueño? Entrevista a Patricia Agosto de Be.Pe

Esta semana se conoció la noticia de que la minera china Zijin-Liex en Fiambalá, Catamarca, enfrenta deudas insostenibles, hubo despidos y paralizó su planta de procesamiento. Además fue acusada de maltrato laboral y de género. “Todo llegó de repente y de repente ahora nos topamos como que fue un mal sueño”, declaró una vecina. Una pesadilla que destruyó las fuentes de trabajo locales, tanto turísticas como agropecuarias que provocó manifestaciones en la puerta de la planta a finales de octubre.
Zijing es uno de los principales gigantes mineros del mundo, también en oro y cobre. En Fiambalá se incorporó a un proyecto de Litio que viene teniendo problemas hace rato.
Ya en noviembre de 2022, a partir de diversas denuncias y notas en medios locales, el fiscal federal de Cámara de Tucumán, Gustavo Gómez (con jurisdicción sobre esa provincia, Catamarca y La Rioja) realizó un estudio a pedido del fiscal federal de primera instancia de Catamarca, Santos Reynoso, en la que destacó la existencia de ‘serias irregularidades en el manejo de residuos químicos y el incumplimiento de normas de seguridad e higiene en la planta de procesamiento’. Hizo también mención a “condiciones de explotación y precariedad” de los trabajadores e “irregularidades en materia de seguridad” y agregó que la Asamblea Fiambalá Despierta había denunciado “contaminación de agua y avasallamientos de los derechos de trabajadores y habitantes de la región”.
Tres meses después de ese relevamiento, en enero de este año, los trabajadores de Liex Zijin SA, subsidiaria local de la minera china Zijing Mining, denunciaron incumplimiento del régimen laboral, exceso de horas de trabajo y malos tratos por parte de la empresa. Por ese motivo fueron despedidos 9 trabajadores. Diez meses después, la historia se repite pero más complicada.
Llegamos a octubre con una deuda de 150 millones de pesos y más despidos y denuncias.
Consultamos a la historiadora y educadora popular de Pañuelos en Rebeldía, Patricia Agosto, quien también es miembro de la ONG Bienaventurados los Pobres, de Catamarca, una organización que tiene 40 años de existencia dedicada a trabajar con la economía social y temas relacionados con el extractivismo.
LCV: ¿Qué relación tiene una empresa minera como Zijin con la población de Fiambalá ?
– Los chinos tienen una manera muy particular de insertarse en los territorios. No son igual que cualquier corporación del extractivismo ni del agronegocio. Tienen una manera particular que nosotras definimos en nuestra investigación como de una ‘invasión cultural’ y de una injerencia política muy clara.
Primero, resuelve todos los problemas que tenga la comunidad, porque hay una delegación de parte del Estado, el municipal, el provincial, a que esas cuestiones, esas problemáticas sociales las resuelva la empresa. Después, hay una injerencia que tiene que ver con lo cultural, porque se enseña chino, porque se festeja el Año Nuevo chino, digo, tiene una manera diferente de insertarse en el territorio. Entonces, todo ese proceso ya lo vivieron, ya están terminandoo construcción de la planta, aunque hay una parálisis. Estuvimos en la puerta de la empresa, porque no te dejan entrar, hace 15 días aproximadamente. La empresa está construida, o sea, la planta de procesamiento que está en las afueras de la ciudad está prácticamente terminada. Hay un parate que tiene que ver con muchas cosas: fundamental, el derrumbe del precio del litio a nivel internacional, que ahora este año dio 80% menos de lo que era hace dos años atrás el precio del litio en el mercado mundial. Porque hay exceso de litio, porque claro, todas las potencias del Norte Global se empezaron a desesperar para obtener litio y entonces lo que hay en realidad es tremenda cantidad. No hay tanta demanda como oferta. Esto claramente hizo derrumbar el precio.
Por otro lado, también muchas empresas contratistas, al hacer un parate, en la terminación de la construcción, muchas empresas contratistas ya no están contratadas por Zijin, razón por la cual esto trae como colación todo esto que decía de la disminución de empleo, la ola de despidos. Pero creo que tiene que ver con esa lógica. La empresa ya está instalada, la empresa prometió incluso salarios mucho más elevados, que de hecho lo son, porque la verdad que la mayor parte de la población catamarqueña depende del empleo público y no son enormes, son bastante pequeños los salarios. Entonces, lo que se gana en una minera es mucho, a lo mejor son 400 o 500 mil pesos que nadie gana en Catamarca.
LCV: Tampoco estamos hablando de tanto.
—No estamos hablando de tanto, pero frente a lo que puede ganar un empleado público, quizás más ahora, quizás estoy diciendo cifras que no son actuales. Pero igual, ponele un millón de pesos, no importa, lo que digo es que nadie gana un millón de pesos en Catamarca. Entonces, hay como una atracción hacia ese tipo de empleos. Ahora, lo que pasa con la minería es esto: hay mucho empleo, relativamente, en la construcción de la planta y después lo que ocurre es que la planta se terminó de construir, se deja de contratar mano de obra local y frena la ocupación. El empleo está en manos de chinos y chinas, porque esto se ve muchísimo en Fiambalá.
LCV- Cuándo llegó Zijing a Catamarca?
—La empresa fue comprada por China no hace tanto. El proyecto original de Tres Quebradas, que es el proyecto este de Fiambalá, en realidad estaba en manos de Neo Lithium, que era una empresa canadiense con una subsidiaria que es Liex S.A, que es la misma que hoy es subsidiaria de Sinomach, de la China. Desde el 2016 están en Fiambalá con el proyecto. Fueron poco a poco, vos sabés cómo son estas cuestiones de la minería, primero la exploración, prefactibilidad, etcétera. Y en diciembre del 2021 se hace la audiencia pública a través de la cual se aprobó la fase de explotación de este proyecto de litio.
Nosotras tuvimos la posibilidad de estar en esa audiencia que fue absolutamente monocorde, solo se escuchaban voces favorables a la empresa. En esta audiencia pública, en la que poco tuvo que ver con que se escuchen todas las voces, fue la que dió su ‘aprobación’ al proyecto. A partir de esa audiencia se aprueba la fase de explotación y en enero del 2022 la compra Sinomach, la empresa china. O sea, la condición que se puso para comprar la empresa era que tuviera aprobada en esa audiencia pública la fase de explotación. Entonces, a partir de ese proceso, un proceso largo, se empieza a construir la planta.
No me sorprende nada de lo que pasa con Sinomach. Vivo en una provincia como Catamarca, que es el laboratorio de la megaminería a cielo abierto con el tema de La Alumbrera desde el ‘97. No sorprenden las cosas que ocurren, porque suele ocurrir esto mismo que está pasando. Es decir, la empresa se muestra relativamente amigable, en territorio, resolviendo problemas de la población local, prometiendo empleo directo e indirecto con los proveedores, etcétera. Y la verdad, con un discurso que tiene que ver con “la minería es igual a desarrollo”. Por supuesto, este discurso no es solo empresarial, sino que también es político. Entonces, nosotras hablamos claramente de una alianza estratégica entre el Estado y las empresas para instalarse.
LCV: ¿Quiénes ostentan el Estado en Catamarca? En todo caso, ¿Esto es transversal, el tema del negocio con las mineras, a todas las fuerzas políticas locales o alguna fuerza se enfrenta?
—Hace muchísimos años que en Catamarca gobierna el Partido Justicialista, es decir, ahora gobierna Raúl Jalil. Él se presentó por el Frente de Todos.
LCV: Pero ahora Jalil no está con el Frente de Todos.
—No está porque se acomoda. Viene acompañando las medidas de Milei. Y sinceramente, si vos me preguntás si hay alguna fuerza política en Catamarca que se oponga, te podría decir que desde la palabra quizás algunas, pero primero, hace muchos años que gobierna el Partido Justicialista. Entonces, es difícil saber qué harían, pero los radicales en su momento, que también estuvieron hace muchos años tampoco han sido, siendo gobierno, una voz muy opositora a la minería. Además, sumale a todo esto todo el discurso de la transición energética.
En el caso del litio, es considerado un “mineral estratégico” para las energías limpias, para la supuesta transición energética, que es absolutamente necesaria para reemplazar, digamos, los combustibles fósiles. Pero bueno, nosotros tenemos un debate enorme con ese concepto de la transición energética, porque lo primero que tenemos que pensar es para quién es esa energía, para qué es esa energía, desde dónde se está proponiendo esa transición.
LCV: No hay una mirada social, obviamente, en esa transición energética social.
—Y es muy colonial, si querés, Nora. Porque la realidad es que el Norte Global, lo que hoy llamamos el Norte Global, el Primer Mundo en otro momento, en realidad es una propuesta de transición para ese mundo. Entonces es como que “recuperamos”, revivimos toda la política de la concepción colonial del vínculo entre los países del Sur Global y el Norte Global, diríamos hoy. Porque, ¿qué rol tiene Catamarca o la Argentina en esta propuesta de transición energética? Bueno, proveer los bienes comunes, diríamos, o sea, el litio o el cobre, con la misma lógica colonial de toda la historia, de toda nuestra historia, ¿no?
LCV: Absolutamente, una lógica colonial, en donde además no nos extraña entonces la violencia de género, que los trabajadores sean rehenes de los problemas económicos de las empresas y demás.
—Total. Yo, mirá, lo que te agregaría es que es una lógica, una estrategia que es muy común de cualquier empresa. Es decir, te lo vamos a decir vulgarmente: prometen el oro y el moro mientras están por instalarse en el lugar.
LCV: Supongo que la situación de la gente respecto de esa desilusión debe ser importante también, ¿no? Deben haber comprado el discurso del progreso total.
—Porque además Catamarca es una de las provincias más pobres de la Argentina. O sea, ejemplo más claro que Catamarca para demostrar que la minería no lleva al supuesto desarrollo, al supuesto progreso, es Catamarca, que desde el 97 tiene la experiencia de La Alumbrera. Entonces, digo, más allá de eso, la situación general de la provincia, del país, lleva por supuesto a mucha gente a ilusionarse, por decirlo de alguna manera, con este discurso muy sostenido desde la empresa y desde el Estado, que tiene que ver con que de la mano de la minería viene el desarrollo, viene el progreso. No es lo que muestra Catamarca, porque basta solo mirar las estadísticas sociales de Catamarca y vos te das cuenta que nada que ver con eso.
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Palo y palo. El gobierno manda un ‘Escuadrón Contradisturbios” a Neuquén.

La ministra Patricia Bullrich anunció el envío de un “Escuadrón Contradisturbios” de 130 efectivos de la Gendarmería Nacional a Neuquén. Con la colaboración del Ministro de Defensa, Luis Petri, que colaborará con fuerzas de militares, avanzan en la política de ‘protesta cero’ que no le está yendo tan mal según sus propios criterios. Los funcionarios vocean, aquí y allá, que nunca hubo más tranquilidad en la Ciudad de Buenos Aires. Los medios medio amigos sirven de usina para difundir la idea. Los comunicadores y politólogos afines al gobieno resaltan que es un ‘exito’ que ante el ‘mayor ajuste de la historia de la humanidad’ sea uno de los períodos con menos cortes de calle. Entusiasmados con ese análisis, avanzan en una política represiva ante los disturbios que en Neuquén son varios: Vaca Muerta, con sueldos de mala muerte, y muchas muertes obreras. Además, los demonizados Mapuches que tienen la insolencia de considerar que las tierras no tienen otro dueño que su creador, si es que existe, y los primeros que la habitaron pueden considerarse dueños de ese patrimonio de la humanidad.
El acto de lanzamiento del mencionado Escuadrón, no contó con la presencia del gobernador neuquino, Rolando Figueroa, quien expresó su disconformidad en establecer una base de Gendarmería en su provincia con un cuartel que se instalaría en Río Negro.
El conflicto que parece haber despertado un alerta roja en los ministerios de seguridad y defensa fue la muerte de otro obrero en Vaca Muerta. El 9 de octubre, Miguel Fernández, de 40 años, falleció cuando realizaba tareas de rutina en una perforación en Bajada de Palo Oeste. Al conocer la noticia, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, anunció la paralización total de actividades en protesta por las reiteradas muertes de trabajadores en Vaca Muerta. Bajo el lema “Basta de muertes en el petróleo”, los empleados del sector aseguraron que se trata de la cuarta muerte en lo que va del 2024. En este sentido Marcelo Rucci, secretario general del sindicato, advirtió que “hay un montón de compañeros accidentados y mutilados”. Miguel Fernández, de 40 años, falleció cuando realizaba tareas de rutina en una perforación en Bajada de Palo Oeste. El gremio de la región advirtió que la medida de fuerza es por tiempo indeterminado.
El ‘accidente’ de Miguel Fernández no fue un hecho aislado El caso más emblemático ocurrió el 28 de diciembre de 2021 en la refinería NAO de Plaza Huincul, donde fallecieron 3 operarios producto de una explosión por las desastrosas condiciones en que operaba la misma. Luego, sobrevinieron otras muertes en pozos y rutas, por las condiciones inhumadas de trabajo.
Al conocer la novedad de un Escuadrón antidisturbios en la provincia, que tiene como fin, de acuerdo a lo anunciado, «proteger los recursos naturales» y reducir los bloqueos en zonas estratégicas de producción de gas y petróleo, el sindicato de Petroleros Privados, encabezado por Marcelo Rucci, sostuvo «A los garrotazos el país no va a salir adelante», y mostró su preocupación ante la posible militarización de los conflictos laborales en la región ya que esta medida limita su capacidad de protesta para visibilizar y garantizar las demandas de seguridad laboral y mejores condiciones en los yacimientos.
