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Enzo Maqueira: “No puede ser que con un libro todos ganen plata menos el escritor”

El escritor Enzo Maqueira charló con Nora Anchart acerca de la importancia de la Unión de Escritoras y Escritores, que tras tres años de lucha obtuvo la personería jurídica, a la hora de defender el trabajo de miles de escritores que se ven desfavorecidos constantemente en su trabajo.

Poco después del impactante discurso de Guillermo Saccomanno en la inauguración de la Feria del Libro, la Unión de Escritoras y Escritores asistió a las jornadas profesionales y propuso un tarifario para presentaciones de libros, talleres y jurados de concursos literarios, entre otras actividades.  Se trata de un paso importante a la hora de regularizar e igualar una profesión en la que está demasiado naturalizada la gratuidad de los servicios.

LCV: Me parece que algo está pasando con los escritores que se dan cuenta que se tienen que jubilar, necesitan obra social y todo ese tipo de cosas.

-Exactamente. No es ninguna novedad, ya Roberto Arlt en los años 30 hablaba de esto, del trabajo de escribir, del trabajo artístico en general, que era mal pago, que existía la mala costumbre de no pagarle a los artistas y que los artistas teníamos que de todas maneras pagar el pan. Es algo que siempre estuvo dando vueltas, pero lo que pasa es que los escritores somos personas muy particulares. Durante mucho tiempo los que escribían era gente con la vida acomodada, pensemos por ejemplo en Bioy Casares, las hermanas Ocampo, si nos vamos más para atrás Sarmiento por ejemplo, no cualquiera llegaba a presidente, era gente que escribía, que era ilustrada, que pertenecía a clases altas. Puede ser que tuvieran una idea de la escritura romántica o que supusieran que el hecho de que fuera un trabajo intelectual, un trabajo artístico no debía “mancharse” con el vil dinero. Eso cambió muchísimo, hoy tenemos una sociedad en donde escribe todo el mundo, gente de todas clases sociales que escribe, entonces las necesidades son otras. Una persona de clase media que escribe hoy, que le dedica la vida a la literatura, que se formó en literatura, toda la trayectoria que tiene; en mi caso yo llevo 23 años en los cuales no hice otra cosa que escribir, publicar, enseñar a escribir, dar clases en la universidad sobre escritura, formarme en escritura, mi currículum es todo de escritura, de manera que no sé hacer otra cosa. Como yo hay un montón de gente más.

El problema es que lo hago, aporto a la industria, porque cuando publicamos un libro se termina el romanticismo, se termina el arte, ya es un producto que la industria va a empezar a vender. Hace tiempo acabamos de cerrar la Feria del Libro en Buenos Aires que fue monumental, toda esa industria está asentada sobre el trabajo de escritores y escritoras que en muchos casos o no cobramos o cobramos solo el 10% del precio de tapa y cuando cobramos el 10% sobre el precio de tapa, que somos los que menos cobramos en la cadena del libro, lo cobramos a los 6 meses. Imagínate en nuestro país con la inflación que hay qué me puede quedar a mí del 10% del precio de tapa que cobro 6 meses después cuando escribir un libro me puede llevar mínimo un año, y estoy siendo optimista. Lo normal es que te lleve dos o tres años de trabajo.

LCV: ¿Entonces no es como me muestran a mí en las películas que les dan un adelanto monstruoso, impresionante con el que se mantiene y después el pobre editor los persigue para que entregue y ustedes se gastaron todo eso ya en copas y en habanos?

-Quizá las películas dicen la verdad porque son películas yankees y en Estados Unidos sí existió una industria editorial mucho más profesional y por eso les va como les va, por eso nos pasamos leyendo autores yankees y vemos series basadas en autores norteamericanos, porque hay un nivel de profesionalización que acá no tenemos. Acá muy pocos son los que reciben adelanto. Las editoriales que pagan adelantos son las editoriales más grandes. Hay dos grandes grupos editoriales que son las que pueden pagar adelanto. No a todos les dan adelanto y ese adelanto es sobre presuntas ventas. Así que si a vos te dan un adelanto porque supuestamente creen que vas a vender mil libros y después vendes 1001 libros, solamente cobras el adelanto y ese 10% de ese libro que te pasaste. Entonces yo me pregunto: cuando un actor hace una película, ¿esperan a ver cuánta gente va a ver la película para pagarle?

LCV: Se la levantan a la semana a la película.

-Está bien, pero el actor cobró, el iluminador cobró. Lo mismo en el libro, el diseñador del libro cobra cuando hace su trabajo, el que vende el papel cobra cuando entrega el papel, el que corrige el libro cobra cuando lo corrige, el periodista cultural que hace la reseña, si no está negreado como nosotros, cobra cuando hace la reseña. En cambio, nosotros tenemos que esperar a ver si el libro anda bien para ver si el adelanto, cuando te dan el adelanto, si anduvo bien o no, si te corresponde o no te corresponde. En el 80% de los casos no existe ese adelanto tampoco.

LCV: Si no tenés un nombre en las editoriales chiquitas tenés que pagar vos para publicar.

-Además existen muchas editoriales que tenés que pagar vos. A veces tenés que pagar tres veces más de lo que sale la inflación. Hay editoriales que directamente funcionan así, el cliente no es el lector que va a la librería a comprar el libro sino el pobre escritor que quiere escribir su libro y le dicen ah, vení, te lo publicamos, pero por favor. Algunas no son tan pequeñas, las que se dedican a cobrarle a los autores son grandes pymes.

LCV: Hablan del impuesto al ego.

-Claro. Se juega mucho a eso. Todo artista quiere que su obra sea conocida, eso es así. Entonces vos quizá al principio haces concesiones. Te doy mi auto para que me publiques, no me importa. Pero después pasa un tiempo, empezas a tener trayectoria, miras para atrás y te das cuenta que no hiciste nada en tu vida más que escribir y dedicarte a esto y lo que vos hiciste le dio trabajo a correctores, a diseñadores, a periodistas culturales, a la Feria del Libro, a libreros, etc. Decís “paren, hay algo que no funciona”. Si yo pregunto quién vive del libro todos levantan la mano menos yo. ¿Qué está pasando?

LCV: La asociación de escritores de la que formas parte, ¿qué está trabajando concretamente?

-La Unión de Escritoras y Escritores nació en 2017 y a partir de este año ya somos asociación civil, tenemos personería jurídica. Desde entonces nos dedicamos a tres ejes: el primero fue construir un tarifario para que regule la actividad de escritores y escritoras, es decir, cuánto se cobra por escribir un prólogo. Muchas veces nos piden “che, me escribís el prologo para mi libro” y nunca te dicen cuánta plata hay y nunca suele haber. Si una editorial te está pidiendo un prólogo de alguien es porque considera que ese nombre que va a firmar el prólogo es un argumento de venta más, no le piden un prólogo a cualquier persona, se lo piden a gente que suponen que va a levantar el nivel de venta del libro que estás prologando. Entonces, por qué razón no me lo estás pagando. Lo mismo con una contratapa, a veces te ponen en una faja: tal persona dijo de este libro tal cosa. Por qué estás usando mi nombre ahí gratuitamente, yo te autorizo pero dame plata a cambio. Por qué voy a poner mi nombre y mi trayectoria en la solapa gratis.

LCV: ¿A quién le están presentando el tarifario para que se transforme en ley?

-El tarifario no puede ser ley, es un tarifario de referencia. Eso lo estuvimos armando estos años y lo presentamos en la Feria del Libro hace quince días con rotundo éxito porque fue un día antes del discurso de Sacomano que habló de estas cosas. Ahora existe por primera vez, cualquier escritor o escritora que quiera saber cuánto se cobra un trabajo, “che, ¿Me corregís mi novela, me lees mi novela y me das tu opinión?”. Otra crítica: yo tengo que leer una novela gratis, dar mi opinión gratis, perder tiempo, perder tiempo de trabajo; ahora sabemos cuánto aproximadamente de mínima se puede cobrar. Eso lo pueden consultar en uniondeescritorasyescritores.wordpress.com, hay una solapa que es tarifario.

Todos estos años venimos luchando por una ley del libro que supondría la creación de un Instituto Nacional del Libro, similar al INCAA del cine, que sería un organismo que se encargaría de regular, fomentar, federalizar el libro, conseguir mejor precio de papel, exportar el libro también, que haya una mesa de diálogo entre editores, libreros, escritores. Es decir, de alguna manera organizar una industria que es un caos, que está en crisis permanente pero que es una industria al fin y una industria que está viva, como acabamos de ver en la Feria del Libro. Un poco como es el Instituto de la Música, que colabore ayudando a los escritores cuando es necesario. Por ejemplo, durante la pandemia, nosotros desde la Unión tuvimos que tramitar bolsones de comida para algunos de nuestros miembros porque no estaban trabajando, no tenían de dónde conseguir ingresos. 

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Top 5 cripto escándalo, por Paulo Giacobbe

Por Laura Giussani Constenla.

Javier Milei concedió en su lugar de trabajo (la Casa Rosada) una entrevista al The Washington Post. Democracy Dies in Darkness es el lema del periódico. Para leer la nota completa hacen falta al menos dos cosas: saber inglés y suscribirse al periódico después de pagar unos dólares. Viviendo en Argentina no parece ser este el mejor momento para realizar ese tipo de inversión en esa moneda. Los diarios nacionales levantaron la nota y coinciden en que Milei habló de su participación en el caso $Libra y la criptoestafa que lo rodea, que es investigada en el país y en Estados Unidos.  

“Te pido que tengas la amabilidad de concederme un indulto”, solicitó Leonardo Cositorto en noviembre de 2023 al, en ese momento, presidente electo Javier Milei. Líder y fundador de Generación Zoe, Cositorto, a fines de febrero de este año fue condenado por estafa y como jefe de una asociación ilícita en la provincia de Corrientes. Enfrenta otros procesos similares en otras provincias. La empresa Generación Zoe fue ramificando sus actividades y prometía buen dinero invirtiendo en criptomonedas. Para entender el alcance, la Zoe Cash era la moneda revolucionaria que utilizaron algunos equipos del fútbol argentino y del exterior para pagar sueldos. Pero se trataba de una estafa que presentaba dificultades al momento de sacar el dinero invertido. Desde la cárcel, pero antes de iniciado el debate que terminaría en condena, Cositorto declaró que se presentaría como diputado en 2025: “Obviamente, ya tengo mi partido, que se llama Despierta”. ¿Visionario o ilusionista?

“La Argentina Liberal crece!!! Este proyecto privado se dedicará a incentivar el crecimiento de la economía argentina, fondeando pequeñas empresas y emprendimientos argentinos. El mundo quiere invertir en Argentina. $LIBRA”, publicó Javier Milei en su cuenta de X, incluyendo el link para poder invertir en “Viva la libertad project”.  Comenzaba así la tardecita del día de los enamorados. “Hace unas horas publiqué un tweet, como tantas otras infinitas veces, apoyando un supuesto emprendimiento privado del que obviamente no tengo vinculación alguna. No estaba interiorizado de los pormenores del proyecto y luego de haberme interiorizado decidí no seguir dándole difusión (por eso he borrado el tweet)”. Terminaba así la nochecita del día de los enamorados y el resto es más o menos conocido. El mundo detuvo sus ojos en $LIBRA, como había adelantado el presidente, eso no se puede negar. Aunque hay opiniones encontradas sobre lo ocurrido: están los que acusan al presidente de estafador (porque sin su publicación la cripto no se hubiera valorizado); los que lo consideran una víctima (“Lo han usado. Fue una cama”, tal es el pensamiento de Cositorto, por caso) y, además, están las declaraciones del propio presidente. Sobre esto último pondremos el foco armando un Top Five de sus dichos.

Tendremos en cuenta dos charlas televisivas que brindó al respecto: 1.- Con Jonatan Viale el 17 de febrero para TN, el día ese que presentó una entrevista grabada y editada pero que ocurrió el lamentable incidente de filtrarse por error en YouTube un momento que no salió al aire, donde el presidente aseguraba que su defensa jurídica, en el improbable caso que lo necesitara, la llevaría adelante el actual Ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, que en ese momento era el jefe de María Florencia Zicavo, quien actualmente es la persona a cargo de la oficina creada por el gobierno para investigar lo ocurrido;  y 2 .- Con Luis Majul el 2 de marzo para La Nacion +, donde la conversación transcurrió por los carriles de mesura periodística que nos tiene acostumbrados.

PUESTO NÚMERO CINCO: “Yo no tengo nada que ocultar, yo no hice nada malo, o sea, yo, digamos, o sea, como un tipo súper entusiasta de la tecnología, frente a la posibilidad de que existe una herramienta para financiar proyectos de emprendedores, o sea, sí, agarro y le doy difusión, en ese contexto hay alguien que dice que a mí me hackearon la cuenta, eso es mentira. Yo no me voy a estar escondiendo atrás de “me hackearon la cuenta”, me parece una aberración eso, claro que fui yo. Entonces lo que hice, lo fijé el tuit, para demostrar que había sido yo” (Como se generaron una serie de comentarios negativos sobre la solidez del proyecto, “ante la duda”, sacó el tuit).

PUESTO NÚMERO CUATRO: “En el mejor de los casos se trata de 5 mil personas y las chances de que haya argentinos es muy remota. Ninguno de los que estaban ahí ignoraban lo que estaba pasando, todos eran conscientes de los que estaban ahí, no solo eso, digo porque… la realidad es si vos vas al casino y perdés plata, ¿cuál es el reclamo si vos sabías que tenía esa característica?” (Después vendría una comparación más cruda, como “jugar a la ruleta rusa y que te toque la bala”. Esto generó cierto malestar entre quienes promueven el mundo cripto porque no desean que su imagen esté asociada a escenas sangrientas de esa índole).

PUESTO NÚMERO TRES: (Jonatan Viale le preguntó por qué la publicación de Milei ocurrió tres minutos después de la creación de la criptomoneda) “Porque es una información que apareció cuando se hizo público… digo, a mí me dio, me, de vuelta, mi fanatismo por la cuestión tecnológica, difundí, pero difundí como difundí cientos de cosas, que en cuanto las veo, digo, yo tuiteo, o sea entonces, dije.. ‘ah, apareció, vamo… vamo’, porque esto ayuda a los emprendedores”.

PUESTO NÚMERO DOS: “Lo que me propusieron era que iban a crear un instrumento para darle financiamiento a esos proyectos”. (No queda claro a qué proyectos se refiere, quizás a un sector informal que se dedica a la programación o a la inteligencia artificial, pero sí queda claro que existió una propuesta).

PUESTO NÚMERO UNO: “Yo podría haber mentido, yo estoy haciendo esto de buena fe. Todos los que entraron ahí entraron voluntariamente, nadie les puso una pistola en la cabeza”.

Como todo ranking, es volátil, igual que algunas inversiones, dinámico. Por eso en cuestión de horas el puesto número uno puede caer hasta quedar afuera y que su lugar lo ocupe una frase nueva, si es que esto fuera posible, porque una de las características de ambas entrevistas fue la reiteración. También es un ranking antojadizo, por eso algunos clásicos quedaran injustamente afuera (“soy especialista en hacer crecer la economía con o sin dinero”), lo mismo pasó con algunos nuevos que tienen pinta de hit (“es un problema de terceros”). En ese sentido, se puede decir que la moneda está en el aire, porque todo puede cambiar. Ahora, sobre lo que en medios nacionales o internacionales califican como “escándalo cripto”, podemos asegurar que el presidente confía en el accionar de la justicia. 

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Agustín Laje: Que no te la cuenten

‘Yo no lo viví’ parece ser el justificativo de Agustín Laje para dar a entender que su video de la contramemoria goza de absoluta imparcialidad. Ni terrorista ni militar.  ‘Joven Argentino’ que se define como escritor, investigador, conferencista, politólogo. En fin: culto, in-for-ma-do.

Huelga decir que ‘si no lo viviste’, ‘alguien te la contó’: padres, madres, compañeros de escuela, vecinos. Poco y nada sabemos de quiénes influyeron en el ánimo del joven Agustín Laje para tener semejante mirada de la historia. En cambio sí sabemos algo de sus maestros y profesores: nada menos que el ala conservadora de la Iglesia Católica y el Departamento de Estado de EEUU.

No es una teoría conspiranoica, simplemente un relato de cómo fue el recorrido de su formación ya que para un ‘estudioso, investigador, culto y escritor’ tienen mucho peso sus maestros y profesores.

Era el año 2015, Agustín tenía 26 años cuando logró uno de sus mayores objetivos: egresar con todos los honores del curso anti insurgente y contraterrorista brindado en el Centro William J. Perry, institución que se presenta publicamente como el “brazo académico de la Oficina de la Secretaria de Defensa de Estados Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental.” Un organismo oficial que pertenece a la National Defense University, ubicada en la  260 5th Ave Bldg 64, Washington D.C., DC, United States, Washington, District of Columbia, según su portal.

No debe haber sido fácil ganar esa beca. Vaya a saber qué motivos lo impulsaron a llegar al corazón del estudio antiterrorista del continente cuyo director, el Dr. Richard Downie, suele resaltar en su presentación la importancia de este curso destinado a “encontrar los mecanismos y las políticas adecuadas que nos permitan enfrentarnos al terrorismo y a la insurgencia”. Una suerte de maestría antirrevolucionaria que dura 14 semanas, divididas en una parte a distancia, otra presencial y una investigación.

Es justo aclarar que la formación académica de Agustín Laje Arrigoni no se reduce a un curso especializado en antiterrorismo en Estados Unidos.

El joven cordobés, nacido el 16 de enero de 1989, inició su carrera de ingeniería en el Instituto Universitario Aeronáutico de la provincia mediterránea, allá por el año 2007. El IUA es un instituto de la Universidad de la Defensa Nacional, dependiente de la Fuerza Aérea Argentina.

Al niño Laje le tocó vivir en un ámbito militar de la conservadora provincia de Córdoba en un tiempo inquietante para los militares que participaron en la última dictadura. En el año 2008, al cumplirse sesenta años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos  la UNESCO y sus Estados miembros decidieron que en la EX ESMA funcione el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos. El predio fue declarado Monumento Histórico Nacional el 19 de agosto de 2008.

Más allá de la influencia de sus profesores y compañeros aeronáuticos se contacta con la Fundación Santa Elías, dirigida por el P. Javier Olivera Ravasi, en cuyo portal explica sus propósitos: “Predicar y proponer la santa Fe católica, con celo apostólico, parresía, fidelidad a la Revelación Divina, plena marianización de la vida y confiados en la Divina Providencia, a todos los hombres y por todo el mundo, sin límites de medios y acciones misionales, para alcanzar la Verdad que nos hace libres, únicamente para Gloria de Dios y el mayor bien de las almas.”

Para difundir la ‘Verdad que nos hará libre’, el padre Javier Olivera Ravasi también funda una editorial, QNTLC, sigla que corresponde a “Que No Te La Cuenten”, fueron ellos quienes publicaron el primer libro de Laje, titulado: “Los mitos setentistas: Mentiras fundamentales sobre la década del 70.” Con indisimulado entusiasmo, ‘quenotelacuenten’ presenta con estas palabras su publicación: “Tras una larga y exhaustiva investigación, Agustín Laje Arrigoni, con apenas 22 años de edad, ofrece un libro tan combativo como documentado, en el cual revisa, refuta y desacredita de cabo a rabo todos y cada uno de los mitos que la agobiante historia oficial impuso sobre los años ´70 en la Argentina.”

Gracias a este libro y la recomendación de la fundación Santa Elías, obtiene la beca para estudiar con los que más saben de lucha antiterrorista en América Latina, los militares norteamericanos.

El moño de la formación de este supuesto politólogo fue la Universidad de Filosofía de Navarra, reconocida por su vínculo con el Opus Dei, en donde obtuvo su título de licenciado en el año 2020.

Cada quien tiene derecho a estudiar donde le plazca, lo que resulta indignante es que alguien que ha tenido semejante formación critique el ‘adoctrinamiento’ ejercitado por esos ‘zurdos de mierda’.

En estos días, Martín Caparrós publicó un tuiter sobre el video de Agustín Laje difundido en la semana de la Memoria que dice: “Este chico, pagado por el Estado, usa la falsificación más burda: empezar la historia donde se le canta y borrar lo anterior. Así desaparece todos los golpes militares desde 1930, dictaduras, represión y asesinatos que convencieron a tantos de que pelear era la única salida”.

Tiene razón Caparrós, salvo en minimizar a ‘este chico’ como si fuera un simple imbécil. Y quizás también en no aclarar cuál es el Estado que le habría pagado a Laje.

Que un joven formado bajo la guía de la disciplina militar sumada a la ideología de la mayor potencia mundial responsable de decenas o centenas de golpes y guerras, y del sector más retrógrado de la Iglesia, considere que su mirada es imparcial no deja de ser cuanto menos ingenuo. Tan ingenuo como creer que estamos simplemente viviendo un ‘clima de época’ antirrevolucionario y negacionista. Es hora de empezar a preocuparnos.

Existe todo un entramado de fundaciones, escuelas, organizaciones y Estados, que trabajan en común detrás de sus intereses económicos. Nos  están marcando la cancha mientras asistimos con azoramiento a una realidad que parace de cuento. Pues no, ningún cuento ni casualidad, conviene empezar a identificar con nombres propios a los hacedores de este nuevo mundo.

Si la malfamada Escuela de las Américas fue el sitio de instrucción para golpes feroces y enseñanza de las peores formas de represión y tortura, hoy deben existir otros sitios con distintos métodos para llegar a la misma opresión. ¿Será el Centro William J. Perry uno de ellos? Fue fundado luego de la Cumbre de las Américas de 1994. Y llegamos al 2024 con la ideología de los noventa en todo su esplendor. No es casualidad, ni Menem lo hizo.

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Adriana Taboada: “El Estado nacional ya no tiene perito que verifique la información que se obtenga y se presente en un juicio de lesa humanidad”.

Adriana Taboada, perito en juicios de lesa humanidad y activista en la defensa de los derechos humanos, pasó por La Columna Vertebral para hablar sobre la situación actual de la Secretaría de Derechos Humanos y su rol en los juicios contra los responsables de crímenes de lesa humanidad. A lo largo de la nota, Taboada compartió su experiencia personal y profesional, detallando los desafíos que enfrenta al trabajar con las víctimas del terrorismo de Estado, la presión política y el ataque constante que sufren los organismos de derechos humanos.

Además, reflexionó sobre el debilitamiento de las capacidades de la Secretaría ante la actual gestión política y el impacto que esta desarticulación tiene en las causas abiertas. También se refirió a las luchas históricas de los trabajadores, como la de los obreros navales en la zona norte del conurbano bonaerense, destacando la complicidad entre el poder económico, el sindicalismo colaboracionista y las fuerzas represivas de la dictadura.

LCV: “Contanos el antecedente que vos ya tenías de una comisión que había pedido tu cabeza a la Secretaría de Derechos Humanos con anterioridad por ser una supersiva participante del juicio, eh, perito de los juicios a los genocidas.”

Adriana Taboada: “Cuando cambia la gestión, asume mi ley unos días antes, mejor dicho, de que asumiera Milei, y con los militares suponiendo que, junto con mi ley, ellos llegaban al poder así sin más. Creo que por eso, con una vicepresidenta como la que tenemos, además que es de la familia militar, una organización de militares retirados le escribió una nota a mi ley pidiéndole, en principio, que desarmara, desmantelara o cerrara la Secretaría de Derechos Humanos, y que particularmente pedía por la cabeza de un abogado llamado Tauber Sans, abogado a la Secretaría, de un perito llamado Aril Rossi, con el que trabajo hace 13 años, medicolegiista, y la mía. Bueno, esto no se produjo de esa manera, pero bueno, a lo largo de todo el 2024…”

LCV: “Los fundamentos de por qué es interesante.”

Adriana Taboada: “El fundamento conmigo en particular tienen, bueno, ellos decían que nosotros repudiaban la forma de trabajo que teníamos, ¿no? Como que no éramos éticos, no éramos idóneos. Tenía que ver con esto. Incluso en esa nota ponían nuestro nombre, apellido, la profesión y la matrícula, o sea, bien claro el hostigamiento y la persecución, un escrache total. Conmigo tienen además un problema en particular. Yo ese año publiqué una cartilla que se publicó a través del Ministerio de Justicia de Nación, hace varios años, una cartilla que tenía que ver con una orientación a los abogados de ESA, los abogados querellantes, que yo titulé impunidad gerontológica, y donde daba algunos elementos para ver cómo la salud, que es un derecho, terminaba siendo utilizada por los acusados en los juicios de lesa humanidad como un camino a la impunidad. Entonces, utilizaban la edad y el derecho a la salud para poder salirse de los juicios. Por eso lo de impunidad, y lo sostenía, y orientaba sobre qué cosas ver, dónde estar alerta. Y esto para ellos fue, bueno, duro evidentemente, porque siguen dando vuelta alrededor de este mismo tema.”

LCV: “Explícanos a nuestros oyentes qué es un juicio de lesa humanidad.”

Adriana Taboada: “Un juicio de lesa humanidad es un juicio penal, o sea, un juicio que busca una condena por delitos que la humanidad toda considera los más graves que se pueden llevar adelante contra los hombres y mujeres de este mundo. Por eso se les dice crímenes contra la humanidad. En el caso de los delitos cometidos durante la dictadura, ya hay jurisprudencia que son considerados efectivamente de los más graves, y al banquillo, digamos, van en su mayoría militares, miembros de las fuerzas de seguridad. Y lo que ha resistido más, lo que ha sido más difícil, y sobre eso vos podrás hablar mucho también desde esta columna, lo que ha sido más complejo es con el poder económico que fue responsable del genocidio en los 70. Pero bueno, ante todo eso, cuando se producen estos juicios, parte de los derechos, este, que tiene o de las obligaciones que tiene el Estado con respecto a estos acusados, es ver si están en condiciones mentales de entender de qué se los acusa y poder defenderse. Una persona en este país no puede ir a juicio si no entiende de qué se la acusa, y no puede defenderse.”

LCV: “Y el trabajo de ustedes era demostrar que estaban en sus cabales.”

Adriana Taboada: “Sí, o acordar que no lo estaban. Sí, claro, obvio. También acordar de que cuando alguien no está en condiciones, nosotros decimos que no está en condiciones. Y fuimos desarrollando también una cierta experiencia en ir reconociendo simulaciones, porque una cosa que pasa mucho, y pasa, es que tratan de simular patologías que no tienen, entonces, de eso también se trata nuestra tarea.”

LCV: “Estamos hablando de cómplices, hablamos del poder económico, y llegamos a las empresas. En el marco de las empresas, el trabajo que ustedes hicieron es muy importante en Mercedes-Benz, en Ledesma, en Astilleros. Contanos un poquito de esto. Si hay algo para que me aportes desde lo pericial y además la militancia que tiene la comisión zona norte en lo que tiene que ver con los astilleros y los trabajadores.”

Adriana Taboada: “El término, digamos, esto que estoy diciendo, así como alguien tiene que poder entender de qué se lo acusa y poder defenderse, no cualquier acción puede ser considerada un delito. Entonces, para que algo sea delito, yo tengo que poder demostrar que lo es, tengo que conseguir las pruebas. Y en lo que hace el poder económico, las empresas, obtener esas pruebas es muy complejo. Entonces, requiere un trabajo de investigación y de construcción de esa información que tienen que llevar adelante especialistas. Es como lo de lo que pasó en estos días con este gas que le pegaron en la cabeza a Pablo Grillo, y los peritos pudieron, con su conocimiento científico, ver cómo era la trayectoria e identificar quién fue. Bueno, se requiere construir la información también con el poder económico. Entonces, ahí el trabajo de la Secretaría es, era, es, muy importante, porque es el Estado Nacional, y el Estado Nacional tiene acceso a distintas fuentes, a distinto tipo de información que no siempre es tan accesible para los particulares, o se complica un poco más para las organizaciones. Entonces, toda la tarea de investigación, de encontrar las pruebas, de construir esas pruebas, cuando digo construir, no digo fabricar, como inventar, les doy un sentido efectivamente con toda esa información, y fantasía, y no es fantasía. Entonces es muy importante. Después, además, están los abogados de la Secretaría, que son los que después tienen que ir al juicio o tienen que estar en la instrucción, poniendo, aportando todo esto y dándole sostén y diciendo cuáles son los delitos, cuál es la pena que correspondería, a quién le correspondería. Y hay que poder convencer al juez también, hay que darle todos los elementos para que un juez concluya la sentencia. Es una conclusión de qué es lo que pasó y quién es responsable de lo que pasó. Y las condenas, si es que corresponden, o las absoluciones, que también las hay. No, en el caso particular, mi otra, mi espacio de trabajo político-social es la Comisión Memoria, Verdad y Justicia de Zona Norte, que se conformó hace 29 años, para un 24 de marzo, cuando se cumplían 20 años del golpe, y que tomó la lucha de los obreros navales en la zona norte, sobre todo en Tigre y San Fernando, como un ícono de lo que fueron las luchas obreras, la lucha del Movimiento Obrero en la década del 60 y 70. Obreros que fueron fuertemente represaliados, fuertemente represaliados. Y en esa represión, sobre todo lo que nosotros pudimos mostrar, en esa represión a los trabajadores, participó no solamente el ejército, que es el que se los llevó y los desapareció en su mayoría, sino que participó también el sindicalismo y la empresa. ¿De qué manera? El ejército llegó el 24 de marzo a la madrugada a las puertas del astillero Tarzsa con un listado de gente para llevarse. Ese listado tenía nombres que había otorgado, que había dado la empresa, pero además, al lado del nombre, había fotos, y las fotos las aportó el sindicato.”

LCV: “Algunos gremios, algunos dirigentes, no como una política del sindicato, ¿no?”

Adriana Taboada: “No, claro. En este caso, ese sindicato, en ese momento, el SOIN, el sindicato de los obreros navales, era un sindicato traidor, ¿no?, claramente. No todos tenemos colaboracionistas, por supuesto. Nosotros tenemos dirigentes que son realmente un ejemplo, y sindicatos que también pusieron el cuerpo y sus hombres, total, absolutamente, no fue el caso del SOIN. Y esto fue denunciado tempranamente, además, fue denunciado tempranamente esta connivencia entre la empresa, el poder económico, el sindicalismo entregador y las fuerzas armadas.”

LCV: “¿En qué condiciones hoy quedan entonces las causas abiertas, los juicios abiertos, y todo esto, en la medida en que está desmantelado en la Secretaría de Derechos Humanos esta expertiz?”

Adriana Taboada: “El juicio, para que los oyentes entiendan, cualquier juicio para llevarse adelante requiere tener un juez o jueces, si es un tribunal, una parte que acusa y una parte que defiende. Con esas tres patas, un juicio se lleva adelante. En los casos de los juicios de lesa humanidad, la pata acusatoria sería el Ministerio Público Fiscal. O sea, los juicios van a seguir, pero la Secretaría es como una parte que, al presentarse y ser tenida en cuenta, podía aportar mucha información, podría ser una defensa de esas pruebas. O sea, es importante ser parte de un juicio. Esto queda debilitado en algunos casos. Ya no se va a poder hacer, por ejemplo, en Córdoba. Ya hace unos meses se echó a los tres abogados que tenía la Secretaría. O sea, en Córdoba, que además tenía jurisdicción sobre La Rioja y Catamarca, ya no hay abogados de la Secretaría. En el caso de La Perla, para acusar, en la causa de La Perla, no tenemos, ya no tenemos abogado. En Corrientes, no lo hay, tampoco. No lo hay en Mar del Plata, no lo hay en Bahía. Y aquí en Capital, jurisdicción de Capital y San Martín, que es toda la causa de Campo de Mayo, se ve fuertemente debilitada porque había siete abogados aquí, de los cuales al 31 de marzo quedan tres. Que siete eran pocos para cubrir todo. Imaginate tres. Entonces, hay causas que no se van a poder cubrir, o no se van a poder cubrir de la misma manera. Una persona no puede estar respondiendo todo, ¿no? Aparte, un juicio lleva mucho esfuerzo, mucha concentración, es mucho trabajo, mucho trabajo. Así que, debilitado, perito ya no hay. Discúlpame, perito ya no hay. Conmigo se va la última perito. Este, no va a haber peritos de parte de la Secretaría de Derechos Humanos. Yo igual te quiero anticipar que yo vuelvo a lo que hice durante 10 años, yo me vuelvo a poner a disposición de los organismos de derechos humanos y los querellantes, y voy a intervenir como perito de parte representando a las víctimas. Pero el Estado Nacional, el Ejecutivo Nacional, ya no tiene perito. O sea, esto se debilita, es importante.”

LCV: “Claro, pero se debilita en una acción programada, digamos, ¿no?”

Adriana Taboada: “Esto se, acá, en lugar de hacer una cosa de cuajo, lo que fueron haciendo se encuentra gota por gota. Además de mucho desgaste emocional, porque echaban gente, después la reincorporaban al tiempo, volvían a echar, algunos volvían a quedar adentro de la Secretaría. Hay policía, hay puertas cerradas, hay un ambiente de meses y meses de mucho estrés, de mucho hostigamiento. Entonces, tampoco era sencillo trabajar así, ¿no? Ahí quedamos los trabajadores defendiendo todo lo que podíamos defender, pero en condiciones complejas.”

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